Simetrías aladas

arantxa2ARANTXA SERANTES

 

Pájaros de fuego (III)

Nunca más solos.

Vivamos por encima de los tejados

que nadie nos oiga, mientras viajamos a la luna

no nos encontrarán en el mapa. Sigue leyendo “Simetrías aladas”

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El primer día de la creación del mundo

Herberth Cea

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Dime dónde estabas cuando las estrellas lloraban,

cuando todo era un viento frío que corría sin dirección,

cuando llovían estrellas buscando un mar nuevo.

 

Dios hablaba como loco

y sus palabras formaban un eco que golpeaba los planetas,

nacían de él nebulosas sin nombre,

nuevos mundos hechos de voces. Sigue leyendo “El primer día de la creación del mundo”

EL LUNES INICIA A RASTRAS

20180705-DSC_0149Lourdes Ferrufino

I
El lunes inicia a rastras.
Nada merece mayor atención salvo un ojo en el cemento.
Preciosa bola de azúcar con un iris que gotea.
II
Tengo 25 años y busco una excusa para irme a vivir con vos.
Te confieso que no quiero acostumbrar mi cuerpo a tu rutina
o acostumbrar la tuya a mis lunes de ojos azucarados.
III
Te confieso que el lenguaje de los muertos es inflexible
porque dios lo codificó a su imagen y semejanza.
Y es penosamente imposible de memorizar.
Nos tomaría el invierno por sorpresa
y no aprenderíamos siquiera a enmudecer.
IV
Tengo este cuerpo que todavía no se acostumbra a vos.
Apenas se acostumbra al vapor de la calle principal
atestada de mujeres hartas de contar facturas.
Difícil entonces, tomar mis cosas y aparecerme en tu puerta
cuando todavía mi cuerpo aprende el canto de la legalidad.

Lourdes Ferrufino
El Salvador, 1992. Licenciada en Letras por la Universidad de El Salvador (UES – FMO). Se dio a conocer por el certamen literario de mujeres «La flauta de los pétalos» (2015), organizado por el centro de Estudios de Género de la UES. Dirige los ciclos de poesía “La Página Desértica” en diferentes espacios de la ciudad de San Miguel. Obra publicada: «Diluvio» (2017). Actualmente se dedica a la docencia.

  • Imagen de Natalia Cajero (2018).

El mártir

LUIS ALVARENGA
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*POEMA POR LA RESURRECCIÓN DE MONSEÑOR ROMERO

El mártir

Es cierto.
Mi palabra no es sólo mía.
Había una tenue luz,
una discreta iluminación
para vislumbrar un pequeño cielo.
Síganlo.
La palabra es un viaje de luz
si sale en el tiempo justo.
Un segundo más
y es fruto que se pudre,
cadáver de sílabas
como los que gastaban
esos mercaderes
que me señalaban
para la muerte.

El puro

Que no se diga otra vez tu nombre,
para que se conserve ese instante estremecedor que fue tu vida.
Que no se nombre nada con tu nombre,
que nadie se diga seguidor tuyo,
que no ensucien tu palabra otras palabras
incluyendo estas,
que desaparezcan estas palabras/hechas cenizas al aire/humo sin color,
para decirte
para callarte
para convertirte en una tenaz escultura de silencio.
El silencio.

Los fariseos

“No es cierto todo
lo que cuentan de él.
Él jamás dijo
que si lo mataban
resucitaría como flor terca
en su pueblo desnudo”.

¿Por qué le das
el pan de vida
al que no tiene una boca agradecida,
al que escupe sobre su harina
de triturado hueso?

Por un favor recibido
(Meditación final)

Tu palabra prende
corazones que velan,
plegarias insomnes
que se marchan al sol.
Tu voz restaña
mi corazón lisiado
de tiempos sin fin.
Tu amor me echa a andar
pone pies
donde había dudas
y humedece de besos
el desierto.
En tu corazón de niño
está el milagro.

Luis Alvarenga, poeta salvadoreño (1969). Ha publicado los poemarios Otras guerras, Libro del sábado, Hotel Central , Dante y Las florecidas arboledas del mar. Es el autor de la biografía de Roque Dalton, El ciervo perseguido.