EL LUNES INICIA A RASTRAS

20180705-DSC_0149Lourdes Ferrufino

I
El lunes inicia a rastras.
Nada merece mayor atención salvo un ojo en el cemento.
Preciosa bola de azúcar con un iris que gotea.
II
Tengo 25 años y busco una excusa para irme a vivir con vos.
Te confieso que no quiero acostumbrar mi cuerpo a tu rutina
o acostumbrar la tuya a mis lunes de ojos azucarados.
III
Te confieso que el lenguaje de los muertos es inflexible
porque dios lo codificó a su imagen y semejanza.
Y es penosamente imposible de memorizar.
Nos tomaría el invierno por sorpresa
y no aprenderíamos siquiera a enmudecer.
IV
Tengo este cuerpo que todavía no se acostumbra a vos.
Apenas se acostumbra al vapor de la calle principal
atestada de mujeres hartas de contar facturas.
Difícil entonces, tomar mis cosas y aparecerme en tu puerta
cuando todavía mi cuerpo aprende el canto de la legalidad.

Lourdes Ferrufino
El Salvador, 1992. Licenciada en Letras por la Universidad de El Salvador (UES – FMO). Se dio a conocer por el certamen literario de mujeres «La flauta de los pétalos» (2015), organizado por el centro de Estudios de Género de la UES. Dirige los ciclos de poesía “La Página Desértica” en diferentes espacios de la ciudad de San Miguel. Obra publicada: «Diluvio» (2017). Actualmente se dedica a la docencia.

  • Imagen de Natalia Cajero (2018).
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El mártir

LUIS ALVARENGA
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*POEMA POR LA RESURRECCIÓN DE MONSEÑOR ROMERO

El mártir

Es cierto.
Mi palabra no es sólo mía.
Había una tenue luz,
una discreta iluminación
para vislumbrar un pequeño cielo.
Síganlo.
La palabra es un viaje de luz
si sale en el tiempo justo.
Un segundo más
y es fruto que se pudre,
cadáver de sílabas
como los que gastaban
esos mercaderes
que me señalaban
para la muerte.

El puro

Que no se diga otra vez tu nombre,
para que se conserve ese instante estremecedor que fue tu vida.
Que no se nombre nada con tu nombre,
que nadie se diga seguidor tuyo,
que no ensucien tu palabra otras palabras
incluyendo estas,
que desaparezcan estas palabras/hechas cenizas al aire/humo sin color,
para decirte
para callarte
para convertirte en una tenaz escultura de silencio.
El silencio.

Los fariseos

“No es cierto todo
lo que cuentan de él.
Él jamás dijo
que si lo mataban
resucitaría como flor terca
en su pueblo desnudo”.

¿Por qué le das
el pan de vida
al que no tiene una boca agradecida,
al que escupe sobre su harina
de triturado hueso?

Por un favor recibido
(Meditación final)

Tu palabra prende
corazones que velan,
plegarias insomnes
que se marchan al sol.
Tu voz restaña
mi corazón lisiado
de tiempos sin fin.
Tu amor me echa a andar
pone pies
donde había dudas
y humedece de besos
el desierto.
En tu corazón de niño
está el milagro.

Luis Alvarenga, poeta salvadoreño (1969). Ha publicado los poemarios Otras guerras, Libro del sábado, Hotel Central , Dante y Las florecidas arboledas del mar. Es el autor de la biografía de Roque Dalton, El ciervo perseguido.

Taxidermia

OTONIEL GUEVARA

*Tercera parte del libro “La pipa del albatros”
Primer lugar Juegos Florales de San Vicente 2018

PUEBLO. 5:37 DE LA TARDE.

y con la punta del cigarro escribo
en plena oscuridad: aquí he vivido.
ELISEO DIEGO
[Comienza un lunes]

Es invierno y no llueve

El diapasón tremula sobre el pecho vacío de las cosas sin vida
una armonía asaltada por el polvo

Los mendigos se cubren de la mirada de la gente
con la diversidad de olores de su alta miseria

Hay en el aire suficientes utensilios para volver a casa
pero la casa quedó enredada
entre púas de guerra

Es invierno y la tierra
florece de dogales
y de raíces muertas
pero una orquídea reza manotazos de aire embellecido

En la estación
los trenes
siguen más retrasados que la lluvia

 

CHARLES BAUDELAIRE. 2017.

sus alas de gigante le impiden caminar.
CHARLES BAUDELAIRE
[El albatros]

No hay marineros,
solo piratas, roedores y contrabandistas.

Ninguna estrella,
solo lisiados, paranoicos y niños balaceados.

No hay océano,
ni barcos, ni pipas,
ni siquiera piedad.

El poeta cruza el cielo en vuelo furibundo,
imperceptible,
con su dolor inútil.

 

PERROS. PUERTA ABIERTA.

Los animales de mi especie
no hacen servicio militar
JOSÉ EMILIO PACHECO
[Dentelladas]

Los perros no conocen su sombra,
cuando aúllan
es porque la han perdido y no lo saben.

Tampoco saben cómo huelen los féretros.
Ante la muerte
solo atinan a enrollarse en sus propios ramajes.

Los perros no usan máscaras ni trajes,
no enloquecen por deudas,
ni aspiran a una foto de ojos claros.

A los perros
les cuesta suicidarse.

 

CERDO. TRIÁNGULO NORTE.

Nos dividíamos en ebrios y sobrios,
inteligentes e idiotas, ebrios e inteligentes,
sobrios e idiotas.
EFRAÍN HUERTA
[Borrador para un testamento]

El cerdo se salvó de morir acuchillado
en un motín carcelario,
se salvó de morir en un barrio contrario.
El cerdo
se salvó de morir en demencia
agrietado
por las salvajes púas
del crédito imperial. Se salvó de morir
violado por su padre.

El cerdo se salvó de ser humano.

 

MENSAJEROS. ETERNIDAD.

Oigo los pájaros afuera,
otros, no los de ayer que ya perdimos.
EUGENIO MONTEJO
[Pájaros]

Hay un pueblo de pájaros que cantan
Bajo la lluvia esconden sus gorjeos
Pero más peligrosos que los truenos
son sus ásperos murmullos azulados

Sobre los incendios que ellos mismos provocan
su voz rompe los humos y acatarra a las piedras

Cuando ellos cantan
las estrellas celebran

Todos los días vuela su palabra
una frase tras otra

Todos los días el mensajero cambia
hasta la eternidad

Ellos son pájaros
solo pájaros
no necesitan nombres ni apellidos

 

Otoniel Guevara (Quezaltepeque, El Salvador). Estudió periodismo en la Universidad de El Salvador. Ha laborado como creativo publicitario, periodista y gestor cultural. Su obra poética, que consta de más de una treintena de títulos, es reconocida en todo el continente y ha merecido atención en otras lenguas (inglés, francés, italiano, portugués, húngaro, rumano, sueco, griego y kurdo) a las cuales ha sido traducida parcialmente. Gran animador de festivales y encuentros de poetas desde hace más de 15 años es fundador de la «Red Nuestra América de Festivales Internacionales de Poesía», Medellín, Colombia, 2010 y del «Movimiento Poético Mundial», Medellín, Colombia, 2011. Es coordinador ejecutivo de la Fundación Metáfora y director del Proyecto Editorial “La Chifurnia”.

La barca de la ilusión

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Mario Zetino 

La Sibila y Eneas continuaron su camino por el bosque silencioso, y llegaron al río. Allí el barquero los vio. Y entonces remó hasta la orilla, y les atajó, furioso, el paso.

Virgilio, Eneida, VI

 

No es en la barca de las ilusiones

que vamos a cruzar el Aqueronte, querida.

Nos va a tocar vérnoslas con Caronte, Sigue leyendo “La barca de la ilusión”