Taxidermia

OTONIEL GUEVARA

*Tercera parte del libro “La pipa del albatros”
Primer lugar Juegos Florales de San Vicente 2018

PUEBLO. 5:37 DE LA TARDE.

y con la punta del cigarro escribo
en plena oscuridad: aquí he vivido.
ELISEO DIEGO
[Comienza un lunes]

Es invierno y no llueve

El diapasón tremula sobre el pecho vacío de las cosas sin vida
una armonía asaltada por el polvo

Los mendigos se cubren de la mirada de la gente
con la diversidad de olores de su alta miseria

Hay en el aire suficientes utensilios para volver a casa
pero la casa quedó enredada
entre púas de guerra

Es invierno y la tierra
florece de dogales
y de raíces muertas
pero una orquídea reza manotazos de aire embellecido

En la estación
los trenes
siguen más retrasados que la lluvia

 

CHARLES BAUDELAIRE. 2017.

sus alas de gigante le impiden caminar.
CHARLES BAUDELAIRE
[El albatros]

No hay marineros,
solo piratas, roedores y contrabandistas.

Ninguna estrella,
solo lisiados, paranoicos y niños balaceados.

No hay océano,
ni barcos, ni pipas,
ni siquiera piedad.

El poeta cruza el cielo en vuelo furibundo,
imperceptible,
con su dolor inútil.

 

PERROS. PUERTA ABIERTA.

Los animales de mi especie
no hacen servicio militar
JOSÉ EMILIO PACHECO
[Dentelladas]

Los perros no conocen su sombra,
cuando aúllan
es porque la han perdido y no lo saben.

Tampoco saben cómo huelen los féretros.
Ante la muerte
solo atinan a enrollarse en sus propios ramajes.

Los perros no usan máscaras ni trajes,
no enloquecen por deudas,
ni aspiran a una foto de ojos claros.

A los perros
les cuesta suicidarse.

 

CERDO. TRIÁNGULO NORTE.

Nos dividíamos en ebrios y sobrios,
inteligentes e idiotas, ebrios e inteligentes,
sobrios e idiotas.
EFRAÍN HUERTA
[Borrador para un testamento]

El cerdo se salvó de morir acuchillado
en un motín carcelario,
se salvó de morir en un barrio contrario.
El cerdo
se salvó de morir en demencia
agrietado
por las salvajes púas
del crédito imperial. Se salvó de morir
violado por su padre.

El cerdo se salvó de ser humano.

 

MENSAJEROS. ETERNIDAD.

Oigo los pájaros afuera,
otros, no los de ayer que ya perdimos.
EUGENIO MONTEJO
[Pájaros]

Hay un pueblo de pájaros que cantan
Bajo la lluvia esconden sus gorjeos
Pero más peligrosos que los truenos
son sus ásperos murmullos azulados

Sobre los incendios que ellos mismos provocan
su voz rompe los humos y acatarra a las piedras

Cuando ellos cantan
las estrellas celebran

Todos los días vuela su palabra
una frase tras otra

Todos los días el mensajero cambia
hasta la eternidad

Ellos son pájaros
solo pájaros
no necesitan nombres ni apellidos

 

Otoniel Guevara (Quezaltepeque, El Salvador). Estudió periodismo en la Universidad de El Salvador. Ha laborado como creativo publicitario, periodista y gestor cultural. Su obra poética, que consta de más de una treintena de títulos, es reconocida en todo el continente y ha merecido atención en otras lenguas (inglés, francés, italiano, portugués, húngaro, rumano, sueco, griego y kurdo) a las cuales ha sido traducida parcialmente. Gran animador de festivales y encuentros de poetas desde hace más de 15 años es fundador de la «Red Nuestra América de Festivales Internacionales de Poesía», Medellín, Colombia, 2010 y del «Movimiento Poético Mundial», Medellín, Colombia, 2011. Es coordinador ejecutivo de la Fundación Metáfora y director del Proyecto Editorial “La Chifurnia”.

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